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miércoles, 3 de noviembre de 2010

•Still


Todavía entrás con esa fuerza a mansalva, todavía sabés provocarme arritmia en las heridas y cosquillas en los huesos. ¿Lo vés? Nadie es más fuerte que tu amor. Sube y baja como calesita en los costados de mi respiración y suspiro ese aire a primavera, bienvenido dulce Noviembre. Me siento a contemplar en silencio el recuerdo de tu perfección de metro ochenta y tres y todo lo que significaba para mí. Sos como las agujas del reloj, marcás mis pasos. Tu presencia presume un dolor inexplicable que se amotina a mi cuello, que no me deja respirar. Tengo miedo a tus respuestas en forma de silencio, no las he entendido jamás y no creo que pueda hacerlo ahora. Todavía tenés ese poder sobrenatural en mí, no sé cómo hacer para que no tenga el efecto devastador que suele tener en mis horas de insomnio. Todavía no he aprendido a dejarte ir.

viernes, 29 de octubre de 2010

Detente.

A ver flaco, me estas volviendo loca, demente. Ya no puedo descalibrarme ni por diez segundos, en serio, estás ahí. Quiero concentrarme en las luces intermitentes que me anuncian que es de noche, que estás lejos. ¿Es que acaso no lo ves? Me hacés mal, me hace mal pensar en vos, imaginarte conmigo tomándose un helado y riéndote cuando te mancho la cara con frutilla y te doy un beso. Basta, quiero mirarte y reírme de lo absurdo, no de este destiempo que me fastidia, como vos, como lo que me gustás. Basta!
Quiero retomar la libertad que tanto te ha envuelto y esa alegría y ese destello que decís ver en mí. No quiero ser la chica de tus sueños, no quiero que lo dejes todo quiero olvidarme, sacarte. Borrarte.
Deos.

martes, 12 de octubre de 2010

• Elegir Soñar.

Nos tocó soñar en un mundo donde una persona compra un arma a cambio de una bolsa de trigo, nos tocó soñar en un mundo donde cada tres segundos muere un niño en África, nos tocó soñar en este mundo desgastado de tantas guerras y tantos años. ¡Y qué difícil tarea la de elegir soñar hoy en día!

Gracias a ustedes, mis OAJNUS, que mi vida no es más que una tarea irremediable de transmitir éste-nuestro mensaje- elegir cambiar el mundo.
Gacias por mantener mis pies sobre la Tierra. Gracias por este estupendo fin de semana.

lunes, 26 de julio de 2010

Last letter.


Me vale #@!*// lo que les pueda llegar a parecer mi entrada. Mi intimidad siempre está limitada a lo que los demás quieran hacer con ella. Así que acá va mi último mail enviado, hace ya semana y media y el fin de la etapa más maldita del mundo. Así que whatever.


Seba, por donde empezar? Quiero escribirte por una última vez, aunque a veces me gane el maldito deseo de seguir intentando. Nunca crei que esto iba a demorar tanto tiempo más, pero es verdad, sigue doliendo. LLevo 6, 7 meses sin vos y soy, casi enteramente feliz, no voy a negarte lo mucho que te extraño y q me hacés falta, -porque es verdad- ni lo que significas para mi, porque nadie (ni siquiera vos) podría entenderlo. No puedo explicárselo a nadie y jamás (aún con estos meses) he dejado de defenderte.
Cuando te vi el otro dia, todo ese esfuerzo sobrehumano por olvidarte pareció caerse de rodillas y estamparse contra el piso; cuando me abrazaste sentí que no necesitaba nada más. Yo no puedo seguir comunicándome con vos como si nada de eso me afectara, como si el hecho de que "ames" a tu novia me hiciera cosquillas y me provocara reirme. No puedo. Mi lugar está ocupado por alguien que siente en intensidad lo mismo que vos y no pienso seguir más con esto (que para mi es una simple y maldita tortura). Volví a eliminarte del msn, no me llames, no me mandes mensajes, no me busques. Si estas enamorado, segui con eso, ponele pilas, pero no vuelvas a mi. Ya me perdiste. Si estabamos destinados a estar eternamente juntos, ya no soñemos más. Porque mientras vos reís, yo me muero; mientras vos salis a robar besos por la vida, yo te espero. Y mientras armas recuerdos de la mano d una persona, yo sigo enlazando mi vida a vos. Supongo q ahora no tengo todas las palabras para decirte, porque es bastante intensa esta "neutralidad de sentimientos" con la que vivo mi vida.
Te amo, y soy conciente de eso, pero no se hasta que punto soportaria el hecho de que estes con otra persona a la que tmb amas. Eso no es amor, es resignarse, pero solo vos sabes que es lo que sentis. Hace dos meses me volviste a buscar y me dijiste que estaban mal las cosas con V, hoy la amas y el hecho de este mail es haber visto una foto tuya y de ella donde le hacias el cartelito quee decia princecita felices 5 meses, te amo. EXACTAMENTE igual a los q me hacias y le decis de la misma manera que a mi. Todo eso fue dando los pasos para marcar mi camino fuera de tu vida.
Y si tienen que pasar 6 meses, un año o dos decadas para volverte a ver, que asi sea. No le preguntes a nadie por mi, no van a haber respuestas.
Si queres, este mail podes responderlo.
Te dejo con algo que fue exactamente lo que me inspiro a mandarte el mail.

I promisse that this will be the last time you'll see me. I won`t come back. You can go on with your life without any interference from me. It will be as if I'd never existed;

(te prometo que esta será la ultima vez que me veas. No regresare. Puedes seguir con tu vida sin ningun tipo de interfencia mia. Sera como si nunca hubiese existido)

Hasta siempre (?
Te amo.

Aye.

viernes, 16 de julio de 2010

Mi lucha por ti es lo unico que conozco.

Hello world.
Hope you're listening.
Forgive me
if I’m young For speaking out of turn. There’s someone I’ve been missing. I think that they could be The better half of me.
They’re in their own place trying to make it right. But I’m tired of justifying .
So i say you’ll..
Come home Come home. Cause I’ve been waiting for you For so long; For so long And right now there's a war between the vanities But all i see is you and me The fight for you is all I’ve ever known. So come home

lunes, 26 de abril de 2010

AN OFF, damn it. Estoy tan idiota. hoy no es mi día, ni mi semana ni nada por el estilo. Estoy completamente SATURADA de las banalidades del día a día y de estudiar tanto tiempo. Es decir NADA me interesa, nada. Después me entero que mi ex pasa casi TODOS los días por la puerta de mi casa. I mean, ¿WTF?
Me siento excluída de todos lados, un ente que camina por la vida y a quien nadie se detiene a mirar. O sea, claro, cualquier tipo se para a decirme bludeces, cualquier chabón tmb, pero acaso alguien nota ese dejo de tristeza en mi mirada? Ese increíble deseo de huír; far away from here...
Nada me saca de mi stándar, de la frialdad con la que me muevo por las calles, nada..
Y nada vale la pena últimamente. Boring, la vida se me ha hecho un pañuelo y ni siquiera puedo enjuargarlo con lágrimas. Ni siquiera.
Maldita, triste y fría muñeca rota.

viernes, 16 de abril de 2010

Viernes a la noche:
  • Provisiones de chocolate: agotadas
  • Dinero: ausente
  • Estado civil: completamente sola y lo que es peor aún; desesperada.
Lágrimas lloradas, perdí la cuenta. Amores encontrados: none. Perdí al amor de mi vida un 20 de enero del 2010...vamos Morocha me dije, la vida sigue. Y así fue.
Hoy no puedo pronunciar el nombre, mirar una película de amor; obsesionarme con algún atractivo.
Luchas concebidas, miles. Victorias: - 1000. Derrotas: 19 años y contando.
Un cuaderno lleno de garabatos de escritos sobre un libro que jamás terminé de escribir; 832 fotos, 16 carpetas, dos calles. Un boliche. Tres chicos, 800 msjs de texto.
Autoestima -1; 17 discos para la pieza que jamás me dieron. Un libro, página 223. Vecino, impotencia, un cigarrillo en 7042 días. Coca Cola día por medio, tres caries, dos besos en lo que va del año.
Un aniversario, dos muertes. Dos amigos menos, una moto, una bicicleta, diez gritos y una eterna ausensia. Segundo ao de Derecho en la UNC. 8 materias, Montbrun y estudiando.

Contando.

Abril en el placard, tres fotos que asesinan sueños, dos lunas llenas y un último sueño.
Viernes a la noche, insomnio + ausensia y desesperación. El peor escrito del mundo publicado en este preciso momento.
¿Me importa acaso? No realmente.
Fuck you too.

domingo, 11 de abril de 2010


A ver como empezamos esto...se me fueron loco, se me fueron y se llevaron con uds quién sabe cuántos secretos. Quién sabe cuántas sonrisas guardadas en los recovecos de esta soledad que hoy me domina. Una y otra vez sus voces dándome vueltas la cabeza; las lágrimas en las horas más insípidas de la puesta del sol. Y recuerdos. Danzando una y otra vez al compás de un accidente, y la noticia. No puedo creerlo, no me acostumbro, no me hago a la idea. Parecía ayer que lloraba abrazándolos, y que uds me entendían. Que me rodeaban con esas voces que hoy se tatúan en mi memoria. No quiero poner más sal a la herida; no quiero sangrar tristeza. Pero duele.
¿Cómo hacemos ahora? ¿Cómo salimos de esta? Y pensar que...que cuando pasó, venían para mi casa. Y que no pude decirles GRACIAS, y que no pudieron recibirse, casarse o simplemente, conocer al amor de su vida.
Que se fueron los dos y que allá están, seguramente fumándose un pucho con Dios, felices, porque eso era lo que uds necesitaban al fin. Qué se yo chicos, más cicatrices que alegría. Pero es que no lo entendían: la vida no se trataba de ganar o perder; la vida se trataba de un vivir constante. La felicidad no era abstracta, la felicidad eran los pequeños momentos, ese día a día como cada sábado a la tarde. La felicidad chicos era eso que me decían "que hacés peshosha", "cómo estás aye?". O las veces que anduvimos en la moto a toda velocidad con la adrenalina a flor de piel. O las inesperadas visitas cuando "suponian" que estaba mal.
Si fue a propósito o no, no los juzgo. Si su idea fue esa, la de dejar el mundo porque para uds era un lugar triste, la respeto. Hoy están allá arriba, mirándome y conteniéndome; sé que estas cosas nos ayudan a crecer, a mirar adelante y revalorizar nuestras vidas. Sé que aunque me carcoma su imagen cada minuto, están bien. Y eso, a esa idea me aferro.
Estoy tan confundida todo el día que no sé qué hacer, no logro ordenar mi mente y despejarme de esos fantasmas. No escribo bien (para nada, y se nota).
En fin chicos, los extraño Y MUCHO. Y espero que están donde están, sean felices.

jueves, 8 de abril de 2010

Caer en la cuenta de todas esas palabras que nunca dijiste, de todos esos abrazos que te reprimiste. Darte cuenta que desperdiciaste tanto tiempo aparentando y maquillando una frialdad inexistente que te carcomía la dulzura. Ignoraste que enfrente tenías UN AMIGO que adorabas con lo más profundo de tu ser, sin darte cuenta que podía ser DEMASIADO tarde algún día para decírselo.
Y mientras te dibujabas espejismos alguien golpeó la puerta y llegó la noticia: tu amigo se ha ido. No más tardes caminando por el parquecito, no más misas, no más predicciones del futuro, no más deliradas, no más Mario en tu vida. Y se te oprime el pecho y de a poco, casi como tu mente va incorporándose a la idea, de a poco, salen las lágrimas.
Se fue, murió, NO VA A VOLVER. Y es un torbellino inexplicable de sentimientos y pensamientos que se enredan en los cómo, cuándos y por qués, te supura la herida. Y ves esa mirada multiplicada en el formato que debe tener tu mente ahora mismo. Lo ves, lo imaginás vestido como lo viste esa última vez, que estabas apurada, distraída por esas frivolidades; sin darte cuenta que remotamente el día de mañana tal vez ya no esté.
¿Que si vas a crecer? Cuán egoísta me he vuelto, todavía no puedo creerlo. El que me decia "vamos Morocha, vamos", "no seas blda, haceme caso", "el Seba no es para vos" y dios sabe cuántas cosas más.
No puedo arrepentirme, donde sea que estés te pido perdón. Perdón por no ser lo que tal vez esperabas de mí, perdón por volverme tan autista y tan egoísta, perdón por reprocharte tus consejos y seguir con mi camino aún sabiendo cuanta razón tenías. Y no tengo palabras, ni siquiera puedo ordenarme la cabeza.
Que estés donde estés, seas felliz. Mario.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Fragmentos de la declaracion de un testigo, victima del Proceso.

NUNCA MÁS.

En cuanto empecé a introducir la llave en la cerradura de mi departamento me di cuenta de lo que estaba pasando, porque tiraron bruscamente de la puerta hacia adentro y me hicieron trastabillar.
Salté hacia atrás, como para poder empezar a escapar.
Dos balazos (uno en cada pierna) hicieron abortar mi intento. Sin embargo todavía resistí, violentamente y con todas mis fuerzas, para evitar ser esposado y encapuchado, durante varios minutos. Al mismo tiempo gritaba a voz en cuello que eso era un secuestro y exhortaba a mis vecinos para que avisaran a mi familia. Y también para que impidieran que me llevaran.
Ya reducido y tabicado, el que parecía actuar como jefe me informó que mi esposa y mis dos hijas ya habían sido capturadas y «chupadas».
Cuando, llevado por las extremidades, porque no podía desplazarme por las heridas en las piernas, atravesaba la puerta de entrada del edificio, alcancé a apreciar una luz roja intermitente que venía de la calle. Por las voces y órdenes y los ruidos de las puertas del coche, en medio de los gritos de reclamo de mis vecinos, podría afirmar que se trataba de un coche patrullero.
Luego de unos minutos, y a posteriori de una discusión acalorada, el patrullero se retiró.
Entonces me llevaron a la fuerza y me tiraron en el piso de un auto, posiblemente un Ford Falcon, y comenzó el viaje.
Me bajaron del coche en la misma forma en que me habían subido, entre cuatro y, caminando un corto trecho (4 ó 5 metros) por un espacio que, por el ruido, era un patio de pedregullo, me arrojaron sobre una mesa. Me ataron de pies y manos a los cuatro angulos.
Ya atado, la primera vez que oí fue la de alguien que dijo ser médico y me informó de la gravedad de las hemorragias en las piernas y que, por eso, no intentara ninguna resistencia.
Luego se presentó otra voz. Dijo ser EL CORONEL. Manifestó que ellos sabían que mi actividad no se vinculaba con el terrorismo o la guerrilla, pero que me iban a torturar por opositor. Porque:
«no había entendido que en el país no existía espacio político para oponerse al gobierno del Proceso de Reorganización Nacional». Luego agregó: «¡Lo vas a pagar caro... !¡ Se acabaron los padrecitos de los pobres!»
Todo fue vertiginoso. Desde que me bajaron del coche hasta que comenzó la primera sesión de «picana» pasó menos tiempo que el que estoy tardando en contarlo.
Durante días fui sometido a la picana eléctrica aplicada en encías, tetillas, genital, abdomen y oídos. Conseguí sin proponérmelo, hacerlos enojar, porque, no sé por qué causa, con la «picana», aunque me hacían gritar, saltar y estremecerme, no consiguieron que me desmayara.
Comenzaron entonces un apaleamiento sistemático y rítmico con varillas de madera en la espalda, los gluteos, las pantorrillas y las plantas de los pies. Al principio el dolor era intenso. Después se hacía insoportable. Por fin se perdía la sensación corporal y se insensibilizaba totalmente la zona apaleada.
El dolor, incontenible, reaparecía al rato de cesar con el castigo. Y se acrecentaba al arrancarme la camisa que se había pegado a las llagas, para llevarme a una nueva «sesión».
Esto continuaron haciéndolo por varios días, alternándolo con sesiones de picana. Algunas veces fue simultaneo.
Esta combinación puede ser mortal porque, mientras la «picana» produce contracciones musculares, el apaleamiento provoca relajación (para defenderse del golpe) del músculo. Y el corazón no siempre resiste el tratamiento.
En los intervalos entre sesiones de tortura me dejaban colgado por los brazos de ganchos fijos en la pared del calabozo en que me tiraban.
Algunas veces me arrojaron sobre la mesa de tortura y me estiraron atando pies y manos a algún instrumento que no puedo describir porque no lo vi pero que me producía la sensación de que me iban a arrancar cualquier parte del cuerpo.
En algún momento estando boca abajo en la mesa de tortura, sosteniéndome la cabeza fijamente, me sacaron la venda de los ojos y me mostraron un trapo manchado de sangre. Me preguntaron si lo reconocía y, sin esperar mucho la respuesta, que no tenía porque era irreconocible (además de tener muy afectada la vista) me dijeron que era una bombacha de mi mujer. Y nada más. Como para que sufriera... Me volvieron a vendar y siguieron apaleándome.
A los diez días del ingreso a ese «chupadero» llevaron a mi mujer, Hilda Nora Ereñú, donde yo estaba tirado. La vi muy mal. Su estado físico era deplorable. Sólo nos dejaron dos o tres minutos juntos. En presencia de un torturador.
Cuando se la llevaron pensé (después supe que ambos pensamos) que esa era la última vez que nos veíamos. Que era el fin para ambos. A pesar de que me informaron que había sido liberada junto con otras personas, sólo volví a saber de ella cuando, legalizado en la Comisaría de Gregorio de Laferrère, se presentó en la primera visita junto a mis hijas.
También me quemaron, en dos o tres oportunidades, con algún instrumento metálico. Tampoco lo vi, pero la sensación era de que me apoyaban algo duro. No un cigarrillo que se aplasta, sino algo parecido a un clavo calentado al rojo.
Un día me tiraron boca abajo sobre la mesa, me ataron (como siempre) y con toda paciencia
comenzaron a despellejarme las plantas de los pies. Supongo, no lo vi porque estaba «tabicado», que lo hacían con una hojita de afeitar o un bisturí. A veces sentía que rasgaban como si tiraran de la piel (desde el borde de la llaga) con .una pinza. Esa vez me desmayé. Y de ahí en más fue muy extraño porque el desmayo se convirtió en algo que me ocurría con pasmosa facilidad. Incluso la vez que, mostrándome otros trapos ensangrentados, me digeron que eran las bombachitas de mis hijas. Y me preguntaron si quería que las torturaran conmigo o separado.
Desde entonces empecé a sentir que convivía con la muerte.
Cuando no estaba en sesión de tortura alucinaba con ella. A veces despierto y otras en sueños.
Cuando me venían a buscar para una nueva «sesión» lo hacían gritando y entraban a la celda pateando la puerta y golpeando lo que encontraran. Violentamente.
Por eso, antes de que se acercaran a mí, ya sabía que me tocaba. Por eso, también, vivía pendiente del momento en que se iban a acercar para buscarme.

De todo ese tiempo, el recuerdo más vivido, más aterrorizante, era ese de estar conviviendo con la muerte. Sentía que no podía pensar. Buscaba, desesperadamente, un pensamiento para poder darme cuenta de que estaba vivo. De que no estaba loco. Y, al mismo tiempo, deseaba con todas mis fuerzas que me mataran cuanto antes.
La lucha en mi cerebro era constante. Por un lado: «recobrar la lucidez y que no me desestructuraran las ideas», y por el otro: «Qué acabaran conmigo de una vez»
La sensación era la de que giraba hacia el vacío en un gran cilindro viscoso por el cual me deslizaba sin poder aferrarme a nada.
Y que un pensamiento, uno solo, sería algo sólido que me permitiría afirmarme y detener la caída hacia la nada.

El recuerdo de todo este tiempo es tan concreto y a la vez tan íntimo que lo siento como si fuera una víscera que existe realmente.
En medio de todo este terror, no sé bien cuando, un día me llevaron al «quirófano» y, nuevamente, como siempre, después de atarme, empezaron a retorcerme los testículos. No sé si era manualmente o por medio de algún aparato.
Nunca sentí un dolor semejante. Era como si me desgarraran todo desde la garganta y el cerebro hacia abajo. Como si garganta, cerebro, estómago y testículos estuvieran unidos por un hilo de nylon y tiraran de él al mismo tiempo que aplastaban todo.
El deseo era que consiguieran arrancarmelo todo y quedar definitivamente vacío.
Y me desmayaba.

viernes, 19 de marzo de 2010

Trastornos de la ausencia.

Quisiera tener que obviar esta patética parte (o día) de mi vida; pero no puedo. No puedo porque escarba lugares muy recónditos de mi ser y sobre todo, de mi cuerpo.
Desperté como cualquier día de mi vida y limpié la casa; en alguno de esos momentos, mientras cantaba a toda garganta "Recordando que tu amor se robó mi dignidad, olvidemonos los dos, no volvamos a empezar... ♫ " salió mi vecino y me puse literalmente roja; nada más
Almuerzo en familia; me siento feliz, me siento muy bien, me siento madura y creo que voy superando de a poco todo lo que me ha pasado.
Y a la tarde sale reunión en la iglesia, y veo al chico que me ha gustado por cinco años y que jamás me va a dar bola (y ya no creo, no creo en el azaaaar ♫) .
Y vuelvo a casa a la noche y salgo a correr. Corro con todas las fuerzas al ritmo de mi corazón acelerado por el esfuerzo de superarme, y mientras estaba sentada en la parte de atrás del auto de mi amigo algo, no sé si fue una calle o un cartel o simplemente un barrio, me recordó a Seba. Y el hueco que había tapado reprimiendo, y mi alegría resonante estos últimos meses y todos mis esquemas se fueron debilitando hasta que empecé a ver todos los sueños por los que había luchado tanto tiempo, todas las cosas por las que dejé tantas otras se estaban yendo; no iban a volver. Entonces un maldito dolor insoportable se hizo agudo cortándome la respiración y me faltaba el aire y no podía articular palabra alguna porque estaba temblando entera. Y cuando los chicos se dieron cuenta yo estaba llorando con un ataque de respiración (similar al asma, pero no lo sufro) y con las piernas temblando. Pensaba -no voy a llorar, no siento ganas.
Y al final todo aquello que reprimí, explotó.
Llegué a casa llorando, completa y absolutamente perdida. Desconsolada. Y honestamente, ya no tengo respuestas a tanto dolor encima.
Y seguramente mañana me levante, como si nada hubiera pasado, como si no me doliera tanto trastorno, tanta ausencia, tanta falta, tan poco amor. Como si todo lo que hubiese pasado el día anterior hubiese sido parte de un libro, de un capítulo. y seguro que voy a sentirme bien, con la ciclotimia simular es mucho más fácil.

lunes, 8 de marzo de 2010

Yo estoy bien; más viva que nunca sabés? No tengo demasiadas palabras escondidas en mi boca ni muchos sueños que derramar cada noche. Ya no me perforan los vacíos en el pecho y agradable a mis sentidos, ya no te extraño tanto.
Algunos amaneceres fervientemente deseo desmayarme en tus brazos, claudicar en tus ganas. Acabarme contigo,, derramar lágrimas de felicidad.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Hear de world;

Es triste, es verdaderamente triste- pensé hoy mientras viajaba de vuelta a casa en el colectivo. La vida no se detiene, no importa cuántas guerras por el agua y el petróleo se debatan; no importa cuántos tsunamis azoten a Latinoamérica ni cuántos terremotos, maremotos deba soportar la vida de la Tierra; al fin y al cabo, cada uno sigue con su vida.
Y a pocos les importa. Porque a mí se me parte el corazón escuchando la historia del chileno que intentaba salvar a su esposa y tuvo un golpe en la cabeza, quedó inconciente y al despertar él ya no estaba ahí y ella había muerto. Porque pienso que mientras a mí me cuesta y me duele, hay gente que sigue escuchando su mp4, sacandose fotos, pensando en su salida del fin de semana. Y a mí me duele tanto egoísmo; tan pocas almas para una causa increíblemente grande.
¿Dónde quedó ese deseo de ayudar? ¿Dónde está esa bondad que Rousseu decía, se encontraba en el estado natural del hombre? ¿Será entonces verdad la teoría filosófica de Hobbes, que los hombres somos lobos y que nos comemos los unos a los otros para sobrevivir?
Yo no quiero más Chile, más terremotos, más tsunamis, más catástrofes. Yo quiero un HOY, un AHORA. Donde el mundo se comprometa a donar su granito de arena; por un futuro, por lo que fuimos. Por la ley de hospitalidad universal.
Porque a mí se me partía el corazón hace un mes, y el mundo no se detenía a observar el dolor ni la forma en que se deshilvanaba mi vida. Nadie me vio deshacerme en lágrimas, ni vio mis ganas de desaparecer de una buena vez. Nadie aportó granitos; y yo sentía que la vida era demasiado injusta.
Bueno, acá estoy, es todo lo que puedo ofrecerte. De niña me prometí cambiar el mundo; es lo que intento hacer.



jueves, 10 de diciembre de 2009

█ Superpoderoso


Ey vos, a vos te estoy hablando. Vos que con tu look tan chic te crees superpoderosa, a vos te digo. ¿qué mierda te causa esto? Tanto odio por el mundo es una aberración hacia ti misma. Y compramos bolsos de Dolce and Gabanna y no olvidemos nunca que nos llenamos de Chanel, mientras el mundo se cae a pedazos y tenemos todo a nuestros pies.
La ciudad se viste para matar, en el mal sentido de la palabra. Los edificios, la múscia, esos dioses famosos de los que nos aferramos no nos dejan ver.
Ey vos, superestrella! que sentis cuando el mundo se cae a pedazos y no podes hacer nada? Acaso te da risa ver gente muriendo de hambre? Por qué estás tan empecinada en la última colección de Europa? Qué sentis cuando se murió el último soldado que lo dio todo por su nación? Qué sentis cada noche al irte a dormir con el estómago lleno, mientras a tu alrededor se crean edificios que tapan el cielo y lejos, a kilometros tuyo, alguien respira su último sueño.
A vos niña bonita, la hija de mamá y papá. Seguime, no te deshagas de lo que te haga mal, pero no te centres en lo que solo vos buscas.

Allá afuera pasan cosas atroces, no te preocupes, a ellos no les importa si estás despeinada o tu ropa le combina. Ellos, como yo, buscamos cambiar el mundo.

lunes, 28 de septiembre de 2009

█ El amor.

El amor tiene sus idas, sus vueltas y baraja las cartas a su antojo. Es también como una ruleta: un día está arriba y al siguiente todo se va a la deriva. El amor te ataca, te ahoga, te duele. Te deja inconciente de tu propia inconciencia; te decepciona de tus propios pensamientos. Es una daga en el momento menos esperado, una piedra mal dirigida a tu garganta, son las promesas que nunca se cumplieron. Es como el laberinto de los corazones rotos o el desfile de las almas en pena al inicio de la primavera. Eso es, en este momento, para mí, el amor.

viernes, 21 de agosto de 2009

Moretones, lágrimas, ironías.

Cómo me duele la persona en la que me he convertido. Fría, cínica y descarada. Ya nada importa, ya nada siento. Las lágrimas estos últimos meses han corrido más rápido y fácil de lo normal; y no es ningún alivio.
Me duele tanto la cabeza que no podría creerse la cantidad de chichones y de abolladuras que tengo. En uno de los párpados se cicatriza de a poco una herida. Tal vez sentimentalmente signifique demasiadas cosas; signifique
- El te odio claro y profundo que le dije a mi mamá
- El "desde los 9 años no formás parte de mi vida"
- El nunca me conociste realmente y el "poco me importa lo que te pase".
Y los descargos pertenecientes. Son rasguños del alma, que ya bastante devastada la tengo hace tiempo, y robarse el brillo de mis ojos, duele. Un poco; no puedo decir que me arrepiento, desde el principio siempre estuvo mal, pero me he decidido a vivir con mis sentimientos; cueste lo que cueste, dañe a quien dañe.
Si, te confieso que si algo le pasara a mamá sería la primera en socorrerla, no soportaría la idea de...de perderla para siempre. Pero ey! dejame tener un poco la razón a mí, me debato entre toda esa resignación nostálgica y todo ese veneno que arde en mi pasado a causa de sus errores; y de los de papá.
Necesariamente, en lo único que logro concentrar la cabeza es en Seba. Si él supiera todo lo que lo estoy necesitando en este momento...¿hablaría conmigo? ¿Me consolaría? Me ayudaría?
¿Estaría conmigo mientras veo el mundo desmoronarse por enésima vez en mis pies?
Y el dolor aumenta, y las lágrimas caen, y duele.

domingo, 21 de junio de 2009

Y el amor se fue

La calle se va vaciando, desesperada intenta aferrrarse a alguna de las memorias que aquella chica dejó volar; pero se van alejando de manera fugaz qomo las estrellas, debe haber mucho dolor qontenido dentro, ya qe la chica no da vuelta atrás.
Le enqanta pensarse alegre, sin embargo le cuesta mucho estarlo. Se ha ido el brillo de sus ojos y el color de sus mejillas y la sorpresa se qedo sorprendida al no poder sorprender de manera alguna a la muñeqa;

El fuego le hace dividirse el alma, recuerda, 9 meses atrás, todo era distinto. El amor iba junto a su vida, caminando las calles que ahora camina sola, sintiendo sentimientos que están ahora reprimidos en el bahúl del inconciente.

Mira la estufa, está sola, el invierno pasado alguien le sostenía las alas, el invierno pasado todo era distinto;

El invierno llegó, piensa. (Y el amor se fue...)

Wonderland;