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domingo, 3 de octubre de 2010


I keep dreaming
you'll be with me
and you'll never go
Stop breathing if
I don't see you anymore


lunes, 26 de julio de 2010

Last letter.


Me vale #@!*// lo que les pueda llegar a parecer mi entrada. Mi intimidad siempre está limitada a lo que los demás quieran hacer con ella. Así que acá va mi último mail enviado, hace ya semana y media y el fin de la etapa más maldita del mundo. Así que whatever.


Seba, por donde empezar? Quiero escribirte por una última vez, aunque a veces me gane el maldito deseo de seguir intentando. Nunca crei que esto iba a demorar tanto tiempo más, pero es verdad, sigue doliendo. LLevo 6, 7 meses sin vos y soy, casi enteramente feliz, no voy a negarte lo mucho que te extraño y q me hacés falta, -porque es verdad- ni lo que significas para mi, porque nadie (ni siquiera vos) podría entenderlo. No puedo explicárselo a nadie y jamás (aún con estos meses) he dejado de defenderte.
Cuando te vi el otro dia, todo ese esfuerzo sobrehumano por olvidarte pareció caerse de rodillas y estamparse contra el piso; cuando me abrazaste sentí que no necesitaba nada más. Yo no puedo seguir comunicándome con vos como si nada de eso me afectara, como si el hecho de que "ames" a tu novia me hiciera cosquillas y me provocara reirme. No puedo. Mi lugar está ocupado por alguien que siente en intensidad lo mismo que vos y no pienso seguir más con esto (que para mi es una simple y maldita tortura). Volví a eliminarte del msn, no me llames, no me mandes mensajes, no me busques. Si estas enamorado, segui con eso, ponele pilas, pero no vuelvas a mi. Ya me perdiste. Si estabamos destinados a estar eternamente juntos, ya no soñemos más. Porque mientras vos reís, yo me muero; mientras vos salis a robar besos por la vida, yo te espero. Y mientras armas recuerdos de la mano d una persona, yo sigo enlazando mi vida a vos. Supongo q ahora no tengo todas las palabras para decirte, porque es bastante intensa esta "neutralidad de sentimientos" con la que vivo mi vida.
Te amo, y soy conciente de eso, pero no se hasta que punto soportaria el hecho de que estes con otra persona a la que tmb amas. Eso no es amor, es resignarse, pero solo vos sabes que es lo que sentis. Hace dos meses me volviste a buscar y me dijiste que estaban mal las cosas con V, hoy la amas y el hecho de este mail es haber visto una foto tuya y de ella donde le hacias el cartelito quee decia princecita felices 5 meses, te amo. EXACTAMENTE igual a los q me hacias y le decis de la misma manera que a mi. Todo eso fue dando los pasos para marcar mi camino fuera de tu vida.
Y si tienen que pasar 6 meses, un año o dos decadas para volverte a ver, que asi sea. No le preguntes a nadie por mi, no van a haber respuestas.
Si queres, este mail podes responderlo.
Te dejo con algo que fue exactamente lo que me inspiro a mandarte el mail.

I promisse that this will be the last time you'll see me. I won`t come back. You can go on with your life without any interference from me. It will be as if I'd never existed;

(te prometo que esta será la ultima vez que me veas. No regresare. Puedes seguir con tu vida sin ningun tipo de interfencia mia. Sera como si nunca hubiese existido)

Hasta siempre (?
Te amo.

Aye.

sábado, 29 de mayo de 2010

It's U & me against the world

Vos, yo y el mundo por delante. Vos y yo contra el mundo o más poético: you and me against the world. Dont you think so?
Te miro, te miro con esa mirada pálida, tan gris mía que me llena de somnolencia, de intrigas, de espera. Te miro allá, al fondo de mis ojos. Estás apresado en el rincón más amplio que tiene mi corazón. Solo somos vos y yo; no hay nada más por hacerle en la cristalina inocencia de este infinito vacío temblando. Siempre ha sido así; hay personas que se complementan, que nacen eternamente vinculadas. Nada, ni el mismo olvido puede revertirlo. Y eso serás para mí: no una tarde de abril cualquiera, no un beso desesperado bajo la lluvia, no serás la cama en la que derramaste tu esencia. Serás la otra parte; la llave de la cerradura; la luna menguante. La combinación perfecta, mi número 23.
Te miro allá, me muero; se me caen las gotas y desangro amores rotos. Soy el hazmerreír de mi vida, el arlequín de tus ganas, el desfile de impotencias que embravecidas se despiden de mí.
Me miro, y quiero llorar y correr, y quiero retenerte entre la más implacable de mis caricias. Y en un acto desesperado de este inconciente absurdo, lo hago y te desvaneces. Como mi propio paraíso perdido, como una marca de nostalgia personal.

jueves, 20 de mayo de 2010

Adiós.

Se me ocurrirían mil cosas para revivirte debajo de mis sábanas y sentir mi piel impregnada de tu perfume. Mil historias que contarle sobre vos a ese peluche que me regalaste. He pensado un millón de anécdotas que te ubican en lo más alto de mi vida; que te observan dándome vueltas en la puerta de casa. Tengo un montón de recuerdos con cada envoltorio de bonobón o de gomitas en aquella caja que tanto tiene de vos.

Se me ocurren mil cosas para retratar lo que compartimos de vida, como ese 8 de noviembre en que llegaste en bicicleta y fuiste el primero en desearme Feliz Cumpleaños. Como ese 23 de marzo en que sentados en la plaza G. Cruz, nos dimos nuestro primer beso.
Pero, me cueste o no, con gritos desesperados, palabras adoloridas retumbandole tus frases a este corazón desecho, por más que lo hayamos vivido todo; por más que fuéramos lo mejor que pudo habernos pasado, es tiempo de decir adiós.
Que ya han pasado 5 meses de tu ausencia y mucho tiempo defraudándome a mí misma mientras pensaba en vos. Es mi trabajo entender que ya rehiciste tu vida, y es mi deber hacer lo mismo con la mía. Ya no voy a mirar nunca más el paisaje y llorarte amargamente; ya no voy a dejar que el invierno me congele los sueños porque no estás ahí para hacerlos verdad. Y si fue todo una mentira, una farsa; yo quiero creer que no es así, quiero creer en VOS y en lo que fuimos.
Hoy me saqué la cadenita que tatuaba eternizado un "amor eterno". Hoy, te dije ADIÖS:

jueves, 13 de mayo de 2010

•Por última vez

Me miró y se me fue el alma, y despacio con la luz de sus ojos celestes atravesando mis pestañas le dio un repaso general a mis zapatos pegados al suelo, a mis manos vacías (jamás tuve nada que ofrecerle, salvo mi amor barato), a mi cuerpo cansado de tantos desgarros, a mis heridas tatuadas a mi piel y reposó ese mar de dudas en mi mirada.
Mi mirada gris, porque se estaba terminando, porque esas 26.280 hs que pasamos juntos detenían la aguja en mi reloj. Me tomó de la mano y se sentó a mi lado. Miramos por última vez aquel cielo juntos. Yo quería decirle tantas cosas, quería decirle que no se fuera, que no me dejara. Me asfixiaba la idea de su ausencia, me desgarraba la lejanía de nuestros cuerpos.
Miramos el cielo por última vez, tomados de la mano, sentados al borde de nuestras desesperanzas con esos sueños rotos atragantándose en la boca y sin licencia alguna para deambular por el mundo del otro. Me pesaba la vida, me pesaba y ya no había nada para hacer más que respirar la última bocanada de su esencia y mi perfume cerca.
Recorrió a su tacto mi piel de porcelana y repitió una y otra vez "muñequita de abril". Era enero, y sin embargo solamente yo entendía el mensaje (y lo llevaré hasta el final).
"Siempre te voy a amar", "Nunca te voy a dejar", "Sos el amor de mi vida", "Por siempre y para siempre", "Te amo", "Juntos hasta el fin". Frases congeladas en el tiempo que, en forma de flashback, retrocedían lo que yo conocía como amor.
Una gota, dos gotas, un mar de lágrimas.
-No llores mi amor, esto va a pasar.
Tomó mi rostro sobre sus manos, aspiré felicidad en esa milésima fracción de segundos y prometí guardarme lo que se venía hasta el fin de mis tiempos. Rozó mi boca suavemente con la caricia más dellicada, y rompió mi corazón de mil maneras distintas. Me besó. Mi cuerpo encajaba perfectamente con el suyo y el aullido confundido y perdido de mi corazón se expresaba a gritos, desesperados.
Jamás pudo escucharlo. Jamás volví a llorar. Jamás pude jugar mi última carta a aquel amor, ni pude volverme a enamorar.
Soy ese tipo de personas frías, no de las que no soportan un mimo, ni las que no pueden decir "te quiero"; soy el peor tipo de persona fría, soy de las que no sabe usar el corazón.
Me miró, como si diagnosticara un pasado lleno de recuerdos, sueños cumplidos y promesas ahogadas alguna noche de abril, lo lloré; entró en su auto. Cerró su puerta, y se fue.

Necesitaba, de alguna manera, poder contar el final de esta historia.

lunes, 10 de mayo de 2010

•Te seguiré.

A ver por dónde empezamos? Arrastré la sonrisa más amargada para el paisaje que me esperaba flameante, las luces compenetraban cualquier tipo de pensamientos en mi corazón desbordado de desilusiones, y yo cedía.
Caminé mis sueños rotos hasta la ladera que me regalaba un atardecer de novela, y lloré. Habían pasado mil años desde su ausencia y algún nervio recóndito en mi cerebro estalló en aquella voz, tal vez era la imagen de todo lo que alguna vez había sido y de mi felicidad congénita atrapada en aquellos tiempos de abril, donde Mendoza era mucho más que una provincia y los pájaros, las montañas y la música más que un simple sonido para mí. Aquel tiempo en que gritar a toda garganta no significaba un desgarro del alma, aquel donde la palabra AMOR se escribía en todo mi cuerpo.
Sucedía entonces, que el corazón me atrapaba desprevenida y los latidos reaccionaban ante tal inmenso sentir.
- Me seguirás amando en la mañana? pregunté. Y el eco de mis palabras en medio de la montaña destruyeron todo.

viernes, 23 de abril de 2010

No lo entiendo, en serio. Te vi. Estabas parado en la puerta de la facultad de Derecho (mi facultad) y el sol de invierno reflejaba perfectamente tus rulos dorados. Te había crecido el pelo y a mí se me acrecentaba la madurez encima. Y pasé al lado tuyo, y me miraste. Y temblé. Han pasado los meses ya (y aunque no quiera aceptarlo van tatuándome las heridas). Estabas ahí y me seguiste, y cuando volteé a verte, tu mirada temblaba al compás de mi euforia. Te vi. Como si nunca en la vida hubiera encontrado a hombre más perfecto para mí en la faz de la tierra, como si en ese momento fueras absoluta y eternamente el amor de mi vida. Y desperté, Seba. Y tu imagen, tu perfume, tu recuerdo se desvanecieron por completo y me quedé prendida a la locura de todo lo que me dijiste aquella vez en ese tiempo que no existe ni existirá, que me quedara con vos. Y yo dudé. Y abrí mis ojos y desperté. Será esa necesidad psicópata de necesitarte al punto de rehacer cada imagen que tengo en mi inconciente para soñar con vos? Para volverte a ver? Será entonces que tmb hoy podría negarte? Será...

miércoles, 21 de abril de 2010

El silencio me hace sentir claustrofobia y mis manos no han aprendido a expresar aún lo que yo pienso. Y auspiciando mi más triste sueño ponen su firma mis recuerdos. Como la verdad insostenible de lo que alguna vez fui. No puedo discutir con ellos porque realmente existieron y estuve protagonizándolos durante un par de años. No tengo el placer de combatirlos, no me está permitido. Ya que entonces libraría una batalla conmigo misma y con lo que fui; y entonces, en ese devenir borracho anecdótico en la cristalina noche de abril bajo ese hermoso claro de luna daría a luz a una de mis más enredadas controversias...¿Quién soy? O lo que es, aún peor, ¿quién fui? y ¿cuánto fui? Y crearía un presupuesto del cariño que robé, de los besos que gané y de las vidas por las que anduve. Sin dejar de lado todos esos abrazos que me perdí y la incontable cantidad de lágrimas con las que inundé mi vida.
[...]

Mío.

viernes, 16 de abril de 2010

Viernes a la noche:
  • Provisiones de chocolate: agotadas
  • Dinero: ausente
  • Estado civil: completamente sola y lo que es peor aún; desesperada.
Lágrimas lloradas, perdí la cuenta. Amores encontrados: none. Perdí al amor de mi vida un 20 de enero del 2010...vamos Morocha me dije, la vida sigue. Y así fue.
Hoy no puedo pronunciar el nombre, mirar una película de amor; obsesionarme con algún atractivo.
Luchas concebidas, miles. Victorias: - 1000. Derrotas: 19 años y contando.
Un cuaderno lleno de garabatos de escritos sobre un libro que jamás terminé de escribir; 832 fotos, 16 carpetas, dos calles. Un boliche. Tres chicos, 800 msjs de texto.
Autoestima -1; 17 discos para la pieza que jamás me dieron. Un libro, página 223. Vecino, impotencia, un cigarrillo en 7042 días. Coca Cola día por medio, tres caries, dos besos en lo que va del año.
Un aniversario, dos muertes. Dos amigos menos, una moto, una bicicleta, diez gritos y una eterna ausensia. Segundo ao de Derecho en la UNC. 8 materias, Montbrun y estudiando.

Contando.

Abril en el placard, tres fotos que asesinan sueños, dos lunas llenas y un último sueño.
Viernes a la noche, insomnio + ausensia y desesperación. El peor escrito del mundo publicado en este preciso momento.
¿Me importa acaso? No realmente.
Fuck you too.

martes, 13 de abril de 2010

Creí que teníamos un pacto, en realidad no sé si llamarlo así. Sería más o menos un tratado, un acuerdo, o como dice la Bersuit "un pacto para vivir". Yo no iba a entrometerme en tu camino, no iba a escribirte, no iba a buscarte, ni a llamarte (aún cuando a altas horas de la madrugada mi insomnio me insistiera encaprichado con escuchar tu voz). Iba a eliminarte de cuanto medio nos encontrara juntos (llámese FACEBOOK, TELEFONO, MSN,etc). Lo hice, dolió como si mil alfileres se clavaran literalmente en mi corazón; cada vez que el colectivo paraba a tres cuadras de tu casa, me presionaba el estómago prometiéndome que no me bajaría corriendo hasta ti. Cada vez que un auto me recordaba a ti, buscaba otra memoria. Cada vez que te necesité, me senté en la vereda a contar estrellas masticando gomitas y sueños rotos.
Y ahora me entero; te entierro en lo más profundo de mi alma y sale la herida a flor de piel,
-¿Sabías que Seba pasa seguido por la puerta de casa?
-No, y no quiero saberlo.
-Bueno, creí que te ibas a enojar, pero ya van más de cinco veces;

Me dolió; me dolio porque ya no hay vuelta atrás; porque rompiste ese pacto que me transforma en una muñequita en cajita de cristal; que si lo vuelvo a ver, todo se quiebra, todo se rompe.
¿Qué paasa? ¿Tan vacía está su vida que vuelve otra vez a mí? ¿Tanto le importo que quiere saber cómo estoy? ¿Cuál es la esperanza con la que se droga al pasar por esta puerta donde nos vimos por última vez? ¿Qué es lo que quiere ver?

Fuck.

jueves, 1 de abril de 2010

No tuve el gorrito de graduación con el título en la mano y la sonrisa para la foto; no armé el bolso para escaparme un fin de semana con vos; no empaqué muebles, ropa y cosas en cajas para irme a vivir a nuestro primer departamente. No tuve una nena rubia con rulos y ojos verdes ni un nene morocho con pelo lacio y tus ojos celestes.
No me desperté a las 4hs de la mañana antojada de tiramisú de limón (si, ya sé que vos sabes que no existe, pero te la ibas a tener que ingeniar igual). No volví a llorar de felicidad reflejandome en tu sonrisa; no compré un rotweiller, lo envolví en un moño y lo dejé en la puerta de tu casa.
No, tampoco tuve un cartelote en mi puerta que dijera en letras mayúsculas QUE ME AMABAS.
No aprendí a cocinar y vos no supiste cómo cambiar pañales; no me vestí con mi vestido más glamoroso para salir a festejar nuestro aniversario en aquel restaurante famoso.
No te acompañé a ver las picadas ese miércoles, ni vos tomaste conmigo el micro a Bs As para que yo estudiara diplomacia.
No pude darte todo lo que sentía y no pude obsequiarte lo que merecías. No vas a estar cuando me tire del paracaídas; no voy a mirarte crecer la barba y el pelo.
No vas a verme convertida en la mujer exitosa que tanto soñamos; no voy a caminar hasta la iglesia con ese cosquilleo incontenible porque me caso con vos;
ni vamos a compartir algún otro sueño.
Resquechos...

miércoles, 24 de marzo de 2010

Fragmentos de la declaracion de un testigo, victima del Proceso.

NUNCA MÁS.

En cuanto empecé a introducir la llave en la cerradura de mi departamento me di cuenta de lo que estaba pasando, porque tiraron bruscamente de la puerta hacia adentro y me hicieron trastabillar.
Salté hacia atrás, como para poder empezar a escapar.
Dos balazos (uno en cada pierna) hicieron abortar mi intento. Sin embargo todavía resistí, violentamente y con todas mis fuerzas, para evitar ser esposado y encapuchado, durante varios minutos. Al mismo tiempo gritaba a voz en cuello que eso era un secuestro y exhortaba a mis vecinos para que avisaran a mi familia. Y también para que impidieran que me llevaran.
Ya reducido y tabicado, el que parecía actuar como jefe me informó que mi esposa y mis dos hijas ya habían sido capturadas y «chupadas».
Cuando, llevado por las extremidades, porque no podía desplazarme por las heridas en las piernas, atravesaba la puerta de entrada del edificio, alcancé a apreciar una luz roja intermitente que venía de la calle. Por las voces y órdenes y los ruidos de las puertas del coche, en medio de los gritos de reclamo de mis vecinos, podría afirmar que se trataba de un coche patrullero.
Luego de unos minutos, y a posteriori de una discusión acalorada, el patrullero se retiró.
Entonces me llevaron a la fuerza y me tiraron en el piso de un auto, posiblemente un Ford Falcon, y comenzó el viaje.
Me bajaron del coche en la misma forma en que me habían subido, entre cuatro y, caminando un corto trecho (4 ó 5 metros) por un espacio que, por el ruido, era un patio de pedregullo, me arrojaron sobre una mesa. Me ataron de pies y manos a los cuatro angulos.
Ya atado, la primera vez que oí fue la de alguien que dijo ser médico y me informó de la gravedad de las hemorragias en las piernas y que, por eso, no intentara ninguna resistencia.
Luego se presentó otra voz. Dijo ser EL CORONEL. Manifestó que ellos sabían que mi actividad no se vinculaba con el terrorismo o la guerrilla, pero que me iban a torturar por opositor. Porque:
«no había entendido que en el país no existía espacio político para oponerse al gobierno del Proceso de Reorganización Nacional». Luego agregó: «¡Lo vas a pagar caro... !¡ Se acabaron los padrecitos de los pobres!»
Todo fue vertiginoso. Desde que me bajaron del coche hasta que comenzó la primera sesión de «picana» pasó menos tiempo que el que estoy tardando en contarlo.
Durante días fui sometido a la picana eléctrica aplicada en encías, tetillas, genital, abdomen y oídos. Conseguí sin proponérmelo, hacerlos enojar, porque, no sé por qué causa, con la «picana», aunque me hacían gritar, saltar y estremecerme, no consiguieron que me desmayara.
Comenzaron entonces un apaleamiento sistemático y rítmico con varillas de madera en la espalda, los gluteos, las pantorrillas y las plantas de los pies. Al principio el dolor era intenso. Después se hacía insoportable. Por fin se perdía la sensación corporal y se insensibilizaba totalmente la zona apaleada.
El dolor, incontenible, reaparecía al rato de cesar con el castigo. Y se acrecentaba al arrancarme la camisa que se había pegado a las llagas, para llevarme a una nueva «sesión».
Esto continuaron haciéndolo por varios días, alternándolo con sesiones de picana. Algunas veces fue simultaneo.
Esta combinación puede ser mortal porque, mientras la «picana» produce contracciones musculares, el apaleamiento provoca relajación (para defenderse del golpe) del músculo. Y el corazón no siempre resiste el tratamiento.
En los intervalos entre sesiones de tortura me dejaban colgado por los brazos de ganchos fijos en la pared del calabozo en que me tiraban.
Algunas veces me arrojaron sobre la mesa de tortura y me estiraron atando pies y manos a algún instrumento que no puedo describir porque no lo vi pero que me producía la sensación de que me iban a arrancar cualquier parte del cuerpo.
En algún momento estando boca abajo en la mesa de tortura, sosteniéndome la cabeza fijamente, me sacaron la venda de los ojos y me mostraron un trapo manchado de sangre. Me preguntaron si lo reconocía y, sin esperar mucho la respuesta, que no tenía porque era irreconocible (además de tener muy afectada la vista) me dijeron que era una bombacha de mi mujer. Y nada más. Como para que sufriera... Me volvieron a vendar y siguieron apaleándome.
A los diez días del ingreso a ese «chupadero» llevaron a mi mujer, Hilda Nora Ereñú, donde yo estaba tirado. La vi muy mal. Su estado físico era deplorable. Sólo nos dejaron dos o tres minutos juntos. En presencia de un torturador.
Cuando se la llevaron pensé (después supe que ambos pensamos) que esa era la última vez que nos veíamos. Que era el fin para ambos. A pesar de que me informaron que había sido liberada junto con otras personas, sólo volví a saber de ella cuando, legalizado en la Comisaría de Gregorio de Laferrère, se presentó en la primera visita junto a mis hijas.
También me quemaron, en dos o tres oportunidades, con algún instrumento metálico. Tampoco lo vi, pero la sensación era de que me apoyaban algo duro. No un cigarrillo que se aplasta, sino algo parecido a un clavo calentado al rojo.
Un día me tiraron boca abajo sobre la mesa, me ataron (como siempre) y con toda paciencia
comenzaron a despellejarme las plantas de los pies. Supongo, no lo vi porque estaba «tabicado», que lo hacían con una hojita de afeitar o un bisturí. A veces sentía que rasgaban como si tiraran de la piel (desde el borde de la llaga) con .una pinza. Esa vez me desmayé. Y de ahí en más fue muy extraño porque el desmayo se convirtió en algo que me ocurría con pasmosa facilidad. Incluso la vez que, mostrándome otros trapos ensangrentados, me digeron que eran las bombachitas de mis hijas. Y me preguntaron si quería que las torturaran conmigo o separado.
Desde entonces empecé a sentir que convivía con la muerte.
Cuando no estaba en sesión de tortura alucinaba con ella. A veces despierto y otras en sueños.
Cuando me venían a buscar para una nueva «sesión» lo hacían gritando y entraban a la celda pateando la puerta y golpeando lo que encontraran. Violentamente.
Por eso, antes de que se acercaran a mí, ya sabía que me tocaba. Por eso, también, vivía pendiente del momento en que se iban a acercar para buscarme.

De todo ese tiempo, el recuerdo más vivido, más aterrorizante, era ese de estar conviviendo con la muerte. Sentía que no podía pensar. Buscaba, desesperadamente, un pensamiento para poder darme cuenta de que estaba vivo. De que no estaba loco. Y, al mismo tiempo, deseaba con todas mis fuerzas que me mataran cuanto antes.
La lucha en mi cerebro era constante. Por un lado: «recobrar la lucidez y que no me desestructuraran las ideas», y por el otro: «Qué acabaran conmigo de una vez»
La sensación era la de que giraba hacia el vacío en un gran cilindro viscoso por el cual me deslizaba sin poder aferrarme a nada.
Y que un pensamiento, uno solo, sería algo sólido que me permitiría afirmarme y detener la caída hacia la nada.

El recuerdo de todo este tiempo es tan concreto y a la vez tan íntimo que lo siento como si fuera una víscera que existe realmente.
En medio de todo este terror, no sé bien cuando, un día me llevaron al «quirófano» y, nuevamente, como siempre, después de atarme, empezaron a retorcerme los testículos. No sé si era manualmente o por medio de algún aparato.
Nunca sentí un dolor semejante. Era como si me desgarraran todo desde la garganta y el cerebro hacia abajo. Como si garganta, cerebro, estómago y testículos estuvieran unidos por un hilo de nylon y tiraran de él al mismo tiempo que aplastaban todo.
El deseo era que consiguieran arrancarmelo todo y quedar definitivamente vacío.
Y me desmayaba.

domingo, 14 de marzo de 2010

La casa está con ganas de clonarte;
y el cuadro en la pared está aburrido.
Y es que hasta tu enemiga la cocina
extraña aquellos guisos que no hacias.
y no se hable del reloj que haraganea;
haciendo de un instante una odisea,
Y pa que te hablo de mí si está de más?
Pa que la verborragia cursinesea?
Pa que decirte que el peor es quien te habla
pa que decirte que hoy que ya no estas
la casa se derrumba en mi cabeza
y la puerta se abre sola...por si vuelves.


*Y no se hable de tu olor que flota inerte
o de espejo que se inclina para verte...

miércoles, 10 de marzo de 2010

-Ya no quiero estar más sola, confesó.
Tenía las lágrimas amenazándola de muerte y el mundo desintegrándose al mismo tiempo en que se desintegraba esa nube con gotas de agua.
-Paso todo el día sola, no tengo con quien conversar y hasta el café se ha vuelto más amargo que de costumbre; me duele el cuerpo al levantarme y se debilita mi sonrisa a medida que el reloj marca el tiempo.
Hablaba con toda la sinceridad del mundo, sin ninguna especie de tapujos le contaba a su psicólogo.
-No hay tiempos felices últimamente, todo está arriba y a los cinco minutos se cae; o deja de agradarme. Y está esa necesidad, esa necesidad que me lleva a la obsesión y a la locura; esa necesidad que se ha vuelto adictiva desde el maldito día en que lo vi por primera vez.
En cada confesión, se le iba un poco el alma.
-Ya no quiero estar más sola, y sin embargo, no puedo dejar entrar a nadie más.

lunes, 8 de marzo de 2010

Yo estoy bien; más viva que nunca sabés? No tengo demasiadas palabras escondidas en mi boca ni muchos sueños que derramar cada noche. Ya no me perforan los vacíos en el pecho y agradable a mis sentidos, ya no te extraño tanto.
Algunos amaneceres fervientemente deseo desmayarme en tus brazos, claudicar en tus ganas. Acabarme contigo,, derramar lágrimas de felicidad.

sábado, 6 de marzo de 2010

06/03/10

Ya no hay llanto, fechas ni nada que remarque que tu presencia se ha hecho indispensable. Pero está escondido, en alguna parte, el sentimiento.
La nostalgia de todo lo que fuimos, de tu mano y la mía entrelazadas contra viento y marea; cada abril acompañándonos con el algodón de azúcar y los gritos de felicidad que cantábamos al viento.
Yo sé muy bien cómo seguir ahora que no estás; ahora que no queda nada, ahora que te fuiste y que tengo TANTO por delante. Pero no aprendo, por mucho que lo desee, a dejar de soñarte en la madrugada. Te reprimo tanto por los días que salís a flote cada noche en mis sueños. Y mirando tus fotos en mi celular una decía "Mi goor ♥" y yo pensaba -mentalmente- mi vida, mi amor, mi todo. Y era inconciente, pero aún así no he dejado de sentirte. Yo no quiero volver, ni quiero dormirme mirando tus rulos locos; ni quiero ir a cuidarte cuando estés enfermo, ni quiero que me contengas si rendí mal un final de la facu. Yo solo quiero que saltes, que te vayas bien lejos de acá y que no me tortures más con tu memoria. Que seguir es fácil, cuando no estás pisandome los talones.

domingo, 28 de febrero de 2010

28 de febrero; Piojo ♥



Quisiera decirte que lo he superado, sabés? Que tu ausencia no marcó nunca los segundos dándole fin a tanta felicidad espontánea, quisiera decirte que fuiste uno más del montón. Pero no, fuiste y llenaste tantos huecos que tuve, tantos pero tantos espacios vacíos. Hace más o menos 10 u 11 años que te conozco, a decir verdad después de tanto trasnochar con mis sueños y desfilar por la vida perdí la cuenta, en alguna que otra plaza con alguno de los muñecos con los que solía curarme heridas, del tiempo en que comenzaste a dibujarte en mi mente.
Tardé en olvidarte unos ocho años; y todavía sangro un poco nuestras historias, tus recuerdos y suelo recrearte alguna que otra vez por estos lugares.
Siempre (desde hace más de cinco años) te escribo para tu cumple. Hace un año me cargaba todo el amor encima; hoy simplemente sé lo que fuiste.
Se acabó todo pero me daba un poco de lástima el hecho de dejarte TAN de lado; si alguna vez lo FUISTE TODO. Y te escribí un libro, y te lloré noches y por muchos años no hubo nadie más que se robara mi vida como vos. Todo concluye, todo termina.

Gracias por enseñarme que para que el amor sea lo máximo, tiene que ser correspondido; por demostrarme que el único amor que perdura (al menos en la memoria) es el imposible.
Me enseñaste a romper los envases de coca, a escupir, a cantar todo pulmón los Piojos ♥ Y todo por esa increíble pasión que vos tenías. Me enseñaste a bailar brasilero, me mostraste que el percusionista de Arjona tenía un problema en una de sus manos, me adentraste al mundo de Bucay con "El camino de la felicidad", me arrancaste más latidos que lo que podría llegar a hacer el efecto de mil montañas rusas en un mismo día, me llevaste a escribir, a hacer cosas de las que jamás me creí capaz de hacer. Fuiste la liberación, el amor, el imposible, la risa explosiva, el llanto incontenible, la ausencia, la nostalgia y la superación.
Entraste en mis 9 años de infancia y te fuiste de mi vida a mis 16; pero los años han pasado y henos todavía acá.
Me obligaste a dedicarte tantas canciones de Arjona como mi cabeza fuera capaz de dedicar, te canté en cada boliche, te busqué en cada mirada; te lloré en cada calle y te superé un día en unos ojos azules que me enseñaron a amar.
Gracias, no me queda más que decir. Y Feliz cumpleaños Juan Pablo Lucero Aguilera. Mi piojo, pio, pioji;
Me levanto, sonrio. La noche del sábado fue bastante bizarra y no tan alocada como a mí me gustan; estoy viva. Al fin. No camino ya, sueño...Siento que a pesar de mi incapacidad para enamorarme o siquiera permitir un amor pasajero no deben aislarme de cualquier otro placer que desfile por estas calles. Así que sonrío aunque no parezca tan fácil, ya no pienso tanto en él.
Me levanto con objetivos y metas que a lo largo del tiempo he ido cumpliendo. Ya soy coordinadora del XI Modelo Junior de Naciones Unidas para la provincia de Mendoza, ya me quedan 28 materias (muajajaja) para recibirme; ya empecé a escribir mi libro; ya soy Coordinadora de Confirmación 2010. y en nada de eso incluyo a Seba ni a ningún chico.

-Estoy seguro que siento algo por vos que no es un Te amo pero es más que un Te quiero; me dijeron hace dos días. La sensación de negación ante SEMEJANTE declaración me paralizó de pies a cabeza; no sabía qué decir (salvo que para mí no se puede amar a alguien o acercarse a eso sino después de un GRAN periodo de tiempo).
Cuando quiso darme un beso, lo empujé (ahí se fue por el tacho uno de mis intentos de Amor de verano). Y esa tarde quedó en el olvido en la mirada triste del chico "que se muere por mí", en mis compulsivas ganas de besar a quien no debería y en ese olvido de un amor que fue todo lo que le dio sentido a mi vida por un instante.
Algún día.

miércoles, 24 de febrero de 2010

24/02

Me desperté; día gris. No es jueves, pero me deprimen esos días donde hace frío y no sale el sol y sabés que no hay muchas cosas por hacer que atarte a la rutina suicida de los muertos vivos que caminamos por la provincia.
Mendoza estaba triste y yo le acompañanaba en el sentimiento, me arrastré LA melancolía y el recuerdo de Sebastián reviviendo en donde fuera que dirigiera mi mirada.
Nada, fui a un cumple, vi chicos, vi amor por todas partes.
-Y Aye? cuándo vas a salir de nuevo con alguien?- dijo mi mejor amigo.
-Cuando tenga el corazón menos roto Gastu, y alguien me mueva el piso.

La conversación se prendió en el aire, camino a casa busqué un dos corazones, me dijo el del kiosko que siento más como un tío que como un vendedor "alguno de estos días le vas a dar a alguien la mitad del corazón". ¡Qué ironía! Pensé, se notará mucho lo sola que estoy?
Y la maldita tentación de mandar msj a él; y la razón convenciendo al corazón de que eso me iba a cavar un pozo más profundo que donde estaba metida.
Perdición; frustración, impotencia. Rencor, odio. Resignación. Paz(?
Gente, rodeando donde sea que mire, no hay dos segundos donde el duelo se haga al menos un poco más llevadero.
Gritos, voces, gente. Malestar infinito. Ausencia, la falta, el estrés, la necesidad. Él. Recuerdos, tiempo que reprimo, pérdidas.
¿Dónde estuve? ¿Dónde estoy? ¿Dónde voy?

viernes, 19 de febrero de 2010

Hoy, dsp de un mes, hablamos de vuelta.


-como andas seba?

-euuu, aye...
todo bien, tranquilo.
Y vos?

-tmv, tranqui;
tmb*

-buenisimo.
Que es de tu vida? en que andas?

-sobreviviendo :)

-jeje

-esaba trabajando, pero ya no mas.
mmm

-por que no?
en un minimarket

-me cambio a una pieza para mi, estan remodelando mi casa
si, cm sabes¿

-jejeje, yo me entero de todo, jeje

-que bueno
vos? tu vida?

-bien trankilo, atareado y sin tiempo para vivir por la facu, ejjee
matandome para ponerme al dia con los trabajos..

-si? y t gusta?

-Te juro que me encanta, esta muy muy muy muy buena la carrera...
aparte voy con mucha gente conocida que me llevo re bien.

y no somos muchos asique esta muy bueno el grupo.

-Qe genial (Y)

-tu facu como handa?

-bien
sacando materias,
t acordas la q no saqe? la saqe la semana pasada

-cuantas ya tenes adentro?

2
y en abril voy x la tercera

-me entere que rendiste bien...
felizitaciones.

-chabon,
posta, como sabes de mi si no hablamos?

-viste cuando dicen, "La puta madre, que chico es Mendoza", ejjej

ahora yo te pregunto...

recien te vi conectada y no supe si hablarte...
vos decime, esta todo bien con hablar,?? lo digo x lo que me habias dicho cunado cortamos...

-yo t borre de todoslados
me olvide q te tenia aca
y cdo me conecte para ver unos mails
vi algo MUY mal escrito en ingles

y me fije y eras vos

-jajajja, es una cancion, estaba asi en internet..

-es broken d evanescence? terrible tema

-sep sep.
hermoso..

-asi q volviste cn vale?

-^o)

-las noticias tmb corren para mi

-jajjaja, ta bien.

no se si te llego o lo haces para sacarmelo, pero si, volvi..

-mira vos;

-no me respondiste. T jode hablar conmigo? o no?

-no me jode,
me cuesta,
hablo cn vos y estoy tembllando,
a mi y lo sabes, no c me hace tan facil salir adelante cm a vos

pero nec saber q estas vivo, q respiras,
q estas bn,

-gracias.

perdoname, despues hablamos, lo que pasa que se me hace tarde , me tengo que ir a la facu...
un besito.

si no te jode, despues hablamos, o te llamo, o llamame o como quieras..
vos decime..

-no creeo,
se feliz seba
y disfruta mucho

un beso
-
= para vos.
bye aye..
(L)

Wonderland;