
Quisiera decirte que lo he superado, sabés? Que tu ausencia no marcó nunca los segundos dándole fin a tanta felicidad espontánea, quisiera decirte que fuiste uno más del montón. Pero no, fuiste y llenaste tantos huecos que tuve, tantos pero tantos espacios vacíos. Hace más o menos 10 u 11 años que te conozco, a decir verdad después de tanto trasnochar con mis sueños y desfilar por la vida perdí la cuenta, en alguna que otra plaza con alguno de los muñecos con los que solía curarme heridas, del tiempo en que comenzaste a dibujarte en mi mente.
Tardé en olvidarte unos ocho años; y todavía sangro un poco nuestras historias, tus recuerdos y suelo recrearte alguna que otra vez por estos lugares.
Siempre (desde hace más de cinco años) te escribo para tu cumple. Hace un año me cargaba todo el amor encima; hoy simplemente sé lo que fuiste.
Se acabó todo pero me daba un poco de lástima el hecho de dejarte TAN de lado; si alguna vez lo FUISTE TODO. Y te escribí un libro, y te lloré noches y por muchos años no hubo nadie más que se robara mi vida como vos. Todo concluye, todo termina.
Gracias por enseñarme que para que el amor sea lo máximo, tiene que ser correspondido; por demostrarme que el único amor que perdura (al menos en la memoria) es el imposible.
Me enseñaste a romper los envases de coca, a escupir, a cantar todo pulmón los Piojos ♥ Y todo por esa increíble pasión que vos tenías. Me enseñaste a bailar brasilero, me mostraste que el percusionista de Arjona tenía un problema en una de sus manos, me adentraste al mundo de Bucay con "El camino de la felicidad", me arrancaste más latidos que lo que podría llegar a hacer el efecto de mil montañas rusas en un mismo día, me llevaste a escribir, a hacer cosas de las que jamás me creí capaz de hacer. Fuiste la liberación, el amor, el imposible, la risa explosiva, el llanto incontenible, la ausencia, la nostalgia y la superación.
Entraste en mis 9 años de infancia y te fuiste de mi vida a mis 16; pero los años han pasado y henos todavía acá.
Me obligaste a dedicarte tantas canciones de Arjona como mi cabeza fuera capaz de dedicar, te canté en cada boliche, te busqué en cada mirada; te lloré en cada calle y te superé un día en unos ojos azules que me enseñaron a amar.
Gracias, no me queda más que decir. Y Feliz cumpleaños Juan Pablo Lucero Aguilera. Mi piojo, pio, pioji;


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