Entre esas mil esperanzas dejé de construirte, calé muy hondo por la brisa que arrasa en tu pelo y te suspiré al chocarnos los ojos. Construiste, entre esta loca mentira de olvidarte me encontraste.¡Si habré pasado los años construyendo tu silueta!
Si habré resuelto resignar ese sueño de encontrarte. Loco, así estabas tendido en la calle cuando por primera vez me miraste y rozaste el alma. Y todo pareció encajar perfecto.
Y a fuerza de mil diablos me acostumbraste; me diste vida, me diste amor. Y dejaste recuerdos, y te llevaste todo de mi.
Y me robaste la vida; esa que a fuerza de parches iba arrastrando con los años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario