lunes, 12 de abril de 2010

Y he aprendido que vivir constantemente no significa vivir apasionadamente. que no es lo mismo rutina que sorpresa y no se compara la vida con el zonambulismo. Que sentir es mejor que estar muerto; y que la felicidad no está en la abstracción misma, sino en los pequeños momentos. La cotidianidad nos acerca al abismo pero el vegetalismo de ser un fantasma inherte en cuerpo, mente y espíritu nos aisla de la misión. No es lo mismo cuando estuvieron que ver los rastros y la sonrisa de los que ya no están. Los recuerdos se sienten más cálidos cuando la vida no golpea tan duro, en cambio, en pleno knock out son simples cicatrices del alma.

1 comentario:

  1. la verdad si , hace tiempo no pasaba por aquí . comos iempre te digo. Escribis tan bien ,"la sonrisa de los que ya no están" muy duro. Que estes bien , nos vemos !

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