El tiempo pasa a cuentagotas; deeos, parece que nunca va a lograr salirse de mi mente. He llevado a cabo más de un millón de acciones para distraerme de lo que mi mente me recuerda a él. He soñado mil cosas y siempre lo he encontrado.Estoy sintiéndome de lo más miserable y no tengo idea qué hacer conmigo. Decidí abandonarme en la deseperanza de encontrar alguna estúpida señal. Pensé que era una señal haber encontrado el cargador y el celular en la pieza de mamá antes de que me hicera un mundo para descubrirlo. Me distraje con las cosas mas superficiales e interesantes que podría tener al alcance; controlé mi cerebro repasando el Panoptismo de Bentham y la teoría penal de Foucault. Intente resumir aquel pedazo de texto que poseía en mis manos, pero me fue vano. Puse la mesa, hablé frivolidades y la cuestión me exasperaba la mente. No soy capaz de evadirme cuando algo se queda pendiente en mi cabeza, pensé. Y decidí tomar el celular y escribirle. No estaba segura de que el mensaje llegara a destino, en realidad, todavía no estoy segura de si haya llegado. Mamá me miró con esa clases de miradas reprobantes y odiosas que tanto me enferman. Escrbí apenas sí unas cortantes líneas. El mensaje se envió. Estaba hecho. Solo restaba esperar.
20:40...el corazón ardiendo en lo más intimo de mi ser.
Tengo mis hipótesis para dejar de sentirme mal si el mensaje no hubiera llegado.
- Probablemente su celular seguía roto, de modo que tendría que esperar hasta el sábado o cualquier otra oportunidad del destino.
- Tal vez se esta bañando.
- Tal vez no quiera volver a hablarme nunca más (algo que creo sería conveniente descartar).
- Tal vez sea LA SEÑAL de Dios, de que no lo haga.
En todo caso, me estoy volviendo completamente loca. Sé que no soy lo que se dice "una persona normal". Supongo que debo tener serios trastornos que expliquen mi repentino cambio de humor, mis arranques de Ira, de depresión, mi obsesión con el cuerpo (que antes no existía), mi desgano, mi adrenalina. O tal vez todo eso sea parte de una gran pesar emocional que me acompleja hasta el más recóndito de los rincones de mi existencia.
Es por eso que ahora no puedo pensar con tranquilidad, son muchos los factores que logran alterarme y pocas las personas que verdaderamente me entienden.
Además de eso, a cada decisión tomada, me siento estúpida y me hecho atrás. Me arrepiento de todo. No tengo la más mínima confianza en mi instinto.
Esto es completamente PATETICO y fuera de lugar.
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