domingo, 8 de agosto de 2010

Confieso


Confieso que me he vuelto fría y manipuladora, que me aburro fácilmente; que odio las renuncias. Que además de egoísta me cuesta mucho decir adiós y dar abrazos.
Que jamás supe hacerme la débil; que soy mala con los chistes y que suelo reírme cuando no debería hacerlo a causa de mis nervios. Confieso que hasta el momento nunca supe cómo desprenderme de algo, que olvidar no existe en mi diccionario de vida y que tengo una gran desconfianza hacia las personas producto de haberme enamorado una vez.
Confieso que no sé bien con exactitud qué es una familia, que amigos son muchos pero que quiero a unos pocos; que me canso de todo y que nada tiene sentido en estos días.
Y puedo contarte que sé disfrazar las verdades y esconder cicatrices como si me especializara en el tema; que no espero demasiado de la vida y no tengo esperanzas en el futuro.
Que estoy perdida, pero que estoy bien. Y recientemente he aprendido cómo salir adelante.
Confieso que soy un poco rencorosa y demasiado vengativa a la hora de defender a quienes me aferro. Y que no tengo miedo en decir lo que pienso ni en mostrarme tal cual soy si quiero darme a conocer.
Pero me aterra la oscuridad y a la hora de la soledad suelo derramar unas lágrimas, jamás pude contener esos indescriptibles nudos en la garganta ni ocultar frente a mi padre lo mucho que lo extraño.
Irradio alegría y sin embargo en mi sonrisa está el toque de nostalgia imborrable contra el que he estado luchando toda mi vida.
Confieso que así soy yo, no tengo tacto para decir las cosas, no suelo sentirme atraída por ninguna persona rápidamente; quiero apasionadamente pero me cuesta mucho lograrlo. Soy adicta a las gomitas, a los libros de Coelho y a la música de Ricardo Arjona y que aunque me guste mi carrera, siempre me cuesta mucho ponerme a estudiar.
Confieso que soy terca y pocas veces suelo cambiar de opinión, que no creo en esas cosas del destino, que colecciono heridas como quien colecciona estampas y que soy obsesiva al extremo con todas mis cosas, inclusive mis sentimientos. Confieso también que a veces soy intratable, que no suelo estar de mal humor y que cualquier persona que me viera a primera vista creeria que estoy loca, y es que así soy yo.

3 comentarios:

  1. gracias por pasar, feliz dia para vos tambien
    suerte!

    ResponderEliminar
  2. wow, increíble :] Tenés razón lo del libro, hace unas semanas terminé de leer uno libro que se llama amarse con los ojos abiertos, y me re gustó, y recuperaba mi sueño, pero pero, ahora tengo que ponerme a leer veronica decide morir, no quiero ver la peli porque primero quiero leer el libro, me parece bueno :)
    y somos iguales con el tema de la GRAN sonrisa fingida, ami me sale inconcientemente, pero hubiese sido peor no poder ocultar todo ese sufrimiento y transmitirlo a los demás, mm no, ami no me hubiese gustado eso.
    Pero bueno, un besito, y gracias por TODO tu apoyo ♥

    ResponderEliminar
  3. Irradio alegría y sin embargo en mi sonrisa está el toque de nostalgia imborrable
    Esta frase me llego mas que cualquier otra,me pasa lo mismo.
    Un abrazo! :)

    ResponderEliminar


Wonderland;