Qué hacés cuando querés dejar de ser invisible para alguien? Cuando querés que note tu presencia, que se dé cuenta si no estás, si faltás. Es arriesgarte, es tomar una decisión en el momento en que uno de los caminos se está abriendo frente a vos. Qué vas a hacer? Vas a dejar que el destino elija por vos, vas a tener tres opciones y te vas a quedar parada, sin hacer nada, dejandolo todo al azar.
Eso no es inseguridad, es cobardía. Y sumado a eso tampoco es libertad. Es no saber elegir. Es preferir que la vida te sorprenda en vez de sorprenderla vos a ella.
Es esperar que la felicidad llegue en vez de ir y tocar su puerta
Una acción cambia cualquier destino, tal vez si yo no hubiese estado escribiendo, vos jamás leerías esto. Y jamás reflexionarías sobre tus pasos. Ojalá alguien me hubiera dicho que quedarme con todas las altenativas o las opciones no era elegir, era resignación.
Resignarme, no animarme a buscar algo nuevo. A abrir una puerta y cerrar una ventana, a pasar de página el capítulo. A escribir de nuevo una hoja en blanco, a ser extremadamente feliz.
Elegir, jugártela. Es eso.
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