
Hoy me levanté cansada; viste? son de esos días que a uno le cuesta abrir los ojos y ponerle las pilas al amanecer. Camine un poquito frustrada, mamá ya no conversa en la mesa y yo no tengo ganas de mostrarle mis dientes, o sé si alguien vaya alguna vez a leer algo estúpido e infantil como lo es el blog; el dolor me carcome la cabeza, me da bronca que por culpa de un pelele estemos todos con el ánimo por el piso. No es justo.
Quiero salir a disfrutar de la luz del día, quiero decirle al mundo que me faltan los segundos para seguir sonriendo, que no me alcanza el día para sentirme TAN bien. Hoy no fue un buen día; me pregunto cuándo las lágrimas van a ser pasajeras y van a tomar sus valijas e irse de este lugar.
Acá al mundo no le quedan esperanzas, y eso mata mi sentencia.
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